
REFLEXIONES
Lo incómodo como punto de partida.
Nos encontramos en una película donde no sabemos lo que pasa, donde por el hecho de ser un acto fílmico sabemos que los actores son actores, pero lo que vemos nos lleva a cuestionárnoslo. Todo es demasiado real, aunque el planteamiento de la creación del grupo de los idiotas sea algo extraño y lejano en un principio, el como interactúan lo acerca a nosotros, pues sentimos las lágrimas de Karen o la impotencia de Jeppe, las emociones son reflejadas al exterior desde esa perspectiva de lo inconsciente, lo que las hace mucho más reales e íntimas, más cercanas. Se trata de una sensación de extrañeza ante esa manera de mostrar el sentir de la persona, abordándolo desde ese punto de vista más alejado del filtro de control que ponemos al interactuar con los demás, desde la versión más surrealista y automática de la mente; y al mismo tiempo, siendo la más real.
Esta manera de actuar es unida a uno de las normas del dogma 95, el no poder utilizar trípode, lo que hace que nos acerque mucho más a la experiencia. La cámara no es ese ente estático con un perfecto control de la imagen, sino que se convierte en un ojo humano al ser sujetada por los mismos actores. Un ejemplo de esto es la escena del principio en el coche, donde por la visión que vemos podemos saber cuál de ellos tiene en ese momento la cámara. De esta forma nos convertimos en un integrante más del grupo, estamos en el mismo espacio que ellos, lo que hace que lo que estamos viendo se potencie.
LOS IDIOTAS
LA ASIGNATURA
Una ruptura.
La idea del diseño como cartelería, logotipos y packaging se quiebra al entrar en el aula. De hecho, en un principio te la destroza entera, y cuando en una de las diapositivas te presentan la primera huella de Armstrong en la luna como uno de los diseños claves en la historia, te llegas a preguntar si realmente no te has equivocado de aula.
Algunas clases más tarde la cabeza te hace clic y verdaderamente empiezas a atisbar lo que es el diseño. Y es que lo que te habían planteado es en realidad una muy pequeña parte, unos límites muy delgados que deben romperse para comenzar a ver todas las posibilidades que hay detrás.
Detrás de un aprender a observar, a entender que todo puede llegar a ser un recurso que utilizar a nuestro favor con el suficiente investigación, ingenio y puesta en práctica. Que una estatua de un parque puede convertirse en un gigante que atemoriza una ciudad o que ver a alguien paseando en bici puede acabar resultando casi en la creación de un objeto de tortura con pinchos.
Ver qué hay más allá de lo que vemos. Y esto también resulta de aprender a relacionar las cosas. Complementarlas. En la carrera estudias que el arte y el diseño se separan en el siglo XVIII, pero esto no tiene por qué derivar a una ruptura estricta. Ambos aspectos pueden ir unidos, y eso es lo que ha creado proyectos como la Video-Referencia o la Web Utópica. Trabajos que acaban siendo nuestros hijos frutos de esa relación entre ambos aspectos que quisieron separar hace algunos siglos, pero que debemos de entender que pueden trabajar juntos.
Se trata de hacer una escisión para poder empezar a conocer más alla.
